sábado, septiembre 23, 2006

La Modernidad y su extremo dinamismo

Vivimos en un mundo que ostenta, en apariencia, una cotidianidad común y corriente. Hemos naturalizado los cambios que nuestra sociedad experimenta continuamente de modo que pasan desapercibidos ante nuestra mirada la mayor parte del tiempo.

Nos encontramos insertos en un orden postradicional dentro del cual nuestro día tiene efectivamente 24 hrs. Disponer de estas 24 horas es un elemento no menor ya que nos transformamos en administradores de nuestro tiempo, podemos organizarlo de modo de tener “tiempo para todo”. Para ir a la universidad, para el trabajo (con todo el universo de actividades que ello implica). Tiempo para consumir comunicación, para enterarnos del estereotipo de ser humano considerado exitoso dentro de esta sociedad, de lo que deriva el tiempo para consumir aquellos accesorios que nos transforman en el estereotipo deseado; tiempo para uno mismo en la ultima media hora del día que acabamos de vivir y luego dormir… 4 ó 5 horas y comenzar otro día, otra vez ¿Despertamos en algún momento? ¿Es real todo aquello que estamos viviendo? ¿O no es más que sueño loco y disparatado?

¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Por qué somos quienes somos? ¿Es una decisión propia y conciente? Vuelvo a la idea de que nuestra sociedad, nuestro mundo vive profundos cambios que van a velocidades que no podemos alcanzar, vamos atrás de estos cambios, persiguiéndolos para estar al día y al mismo tiempo sabiendo que la carrera nunca termina pues éstos se reproducen de manera continua. Vivir dentro de este sistema implica inevitablemente, momentos de la existencia en que la conexión con nosotros mismos se pierde, se diluye en el vaivén de las horas y los plazos finales. El yo es el principal piso desde el cual nos paramos a enfrentar, entender y friccionarnos con el mundo. Si éste está ausente, momentánea o permanente perdido, el mundo escapa de nuestro control, de nuestra capacidad de entendimiento desde una entidad que podamos considerar propia y claramente nos parece que está desbocado. Y esta es la principal problemática de la modernidad: su dinamismo incesante mueve nuestro piso constantemente, afectando de manera decisiva nuestras conexiones esenciales desde las cueles somos capaces de sobreponernos, manteniendo las características que nos constituyen como ser, al afán de una época que, si bien es cierto se piensa a sí misma, realiza este ejercicio por medio de situaciones de crisis, las que tienen un carácter permanente.

La rapidez con que el mundo avanza nos impide comprender su destino, mejor dicho calcular sus futuros peligros y oportunidades. En economía se llama planificación flexible a aquella que no se proyecta más allá de un año, planificándose de esta manera puede enfrentar mejor las variables del mercado, incorporar nueva tecnología y personal especializado si es necesario, y las rentabilidades finales no se ven afectadas en gran medida, porque tales variables estaban en cierta medida presupuestadas en este plan de negocios flexible. Dentro del modo en que la modernidad se reproduce a sí misma los individuos calculan sus posibilidades más o menos de esta forma, previendo que algo, en este mundo impredecible, puede fallar o no ocurrir como se había esperado que ocurriera.

Calcular posibilidades y riesgos intentando establecer un equilibrio entre ellos, desde la perspectiva de que “si algo sale mal por acá, lo intento por allá” es ana actividad que el hombre ha aprendido a manejar con el tiempo. Y es que este mundo desbocado e inestable permite, contradictoriamente todas o sólo esta, posibilidad de accionar. Lo que si es claro es que difícilmente poseemos la capacidad de vislumbrar el rumbo que tomará la sociedad en la que vivimos y de esta forma parece aún más difícil que el “yo” logre constituirse en una matriz de sentido que le sea propia y constante en su presencia y no que se esté ocultando constantemente ante el desarraigo que provocan, en los seres humanos, el dinamismo con que el entorno de la sociedad evoluciona.

12 Comments:

At 7:55 p. m., Blogger cheguevara said...

tenés mucha razón.
hay que tratar de cambiar esa realidad.
slds
CHE

 
At 1:14 p. m., Blogger Marcos said...

Súper interesante lo que escribes; me hizo recordar algunos autores que me han pasado en la U. Yo creo que lo que estamos viviendo es un cambio social en gestación, metidos en el proceso mismo no podemos vislumbrar nada bien porque nada se ha definido... cambia la organización del trabajo, la realidad material, las normas sociales, etc. etc.... Es increible como uno puede encontrar concepciones de diferentes cosas, distintos conceptos que no dan cuenta actualmente de lo que quieren denotar (un ejemplo claro es el concepto de trabajo, el cual ya no responde a la actual realidad laboral flexible). Hay varios textos que hablan de esos cambios societales de los cuales me acuerdo en este momento de estos:
- Las consecuencias perversas de la modernidad, J. Beriain
- La sociedad en que vivi(re)mos, M.A. Garretón.
- (aunque no toca directamente el tema) La construcción social de la realidad, Berger y Luckmann

A pesar que muchos ven esto con pesimismo (que se caen los valores, la sociedad desaparece, crisis moral por todas partes, etc.) y de estar dándose actualmente un individualismo creciente, tiendo a ser relativamente optimista. me parece que el desafío es lograr generar instituciones que respondan a los cambios que se están viviendo de modo tal de establecer nuevas formas de vivir en sociedad.

¿Estudias economía?.. qué estudias?

Saludos, que estés bien

 
At 8:21 p. m., Blogger gonzalo said...

tienes el alma amoblada con sueños azules?

 
At 10:56 p. m., Blogger Edge said...

Por qué la mano en la sien es sinonimo de estar craneando?

Extraño... no?

Cuando pienso... pocas veces lo hago.

SalU2
T.

 
At 8:37 p. m., Blogger Pao said...

Somos los animales mas domesticados que existen y eso se debe a nuestra capacidad de raciocinio. Nuestra experiencia de vida es simplemente un conjunto de anecdotas a lo largo de un pland e vida mas o menos establecido, por lo que se considera bien o correcto para nosotros mismos.

Lo que comentas al inicio me parece un acierto muy interesante, nos hemos acostumbrado tanto a ciertas cosas que las tomamos por naturales o propias de nuestra sociedad cuando distan mucho de serlo. Por ejemplo, el usar ropas para cubrir nuestra desnudes es un valido que consideramos normal, basico y muy nuestro. Pero estamos llegando a unpunto donde nuestra sociedad esta en detritus que suceden cosas que son para no creerlas y las miramos sin impunidad. Tanta guerra gratuita, maldad y odio entre nosotros no hace mas que decirme que somos una especie que degenera.
Yo mismo me he sentido inocuo a espectaculos de mi ciudad como los niños que piden limosnas en el servicio de transporte publico, pero a fin de cuentas es una falta de sensibiliad.

Finalmente el seguir un patron de vida establecido por aquellos que vivieron antes que nosotros nos hace seguir el esquema, exigiremos un minimo para nuestros hijos en base a ese mismo patron, un ciruclo vicioso que no deja lugar a la espontaneidad.

Saludos desde Lima, capital de Chollywood.

Pepao Garamendi

 
At 7:05 p. m., Blogger mixtu said...

mucha razón e sentido...
la modernidad es moderna e muy anticuada...

beijos europeus

 
At 6:09 p. m., Blogger Pía Bórquez said...

la imagen y el texto se coimplementan de manera perfecta!
te felicito!
y aprovecho a agradecer el comentario que dejaste en mi blog.
nos leemos!
me gusto mucho tu escrito!

 
At 6:16 p. m., Blogger Andrés said...

Escribe más!

 
At 9:49 a. m., Blogger Jorge Saavedra said...

El tiempo, ese maldito factor...

 
At 1:15 p. m., Blogger Marcelo said...

O sospechar del tiempo, deconfiar de lo que parece rutinario, fijarse en la diferencia, saber que hacemos como que planificamos y proyectamos, pero también saber que la vida es "en vivo" y se improvisan los textos y los movimientos.

un abrazo,
gracias por andar por allá,

O.

 
At 12:46 p. m., Blogger aPerfectCircle said...

1000 aplausos para este Post.
clap, clap, clap !!!

Hoy llegue a tu Blog.
Excelente todo...

Te dejo salu2
Chao.

 
At 11:51 p. m., Blogger Gustavors said...

claro, al final es fácil decir "hay que tratar de mantenerse en la cresta de la ola", el problema es cómo. La clave para mi es el manejo de grandes volúmenes de datos. Pronto espero escribir sobre eso

 

Publicar un comentario

<< Home