jueves, agosto 31, 2006


Hoy
Hoy iba para la universidad en el metro, atrasada para variar, el viaje pasaba sin mucha novedad, lo único fuera de lo común es que el tren estaba extremadamente lleno y lento, para mi pasaba mucho tiempo, muchas estaciones, no obstante miraba hacia fuera y estábamos recién en El Golf.
En Baquedano se subió una pareja, joven… ella estaba triste, a ratos lloraba y él la abrazó y la consoló con tanta ternura y contención, que entonces pensé… mucho antes de aquel momento, años antes quizás, estas dos personas eran sólo un par de desconocidos más en la ciudad ¿Por qué ahora son capaces de amarse? ¿Por qué ocurre así? ¿Por qué la gente se ama? ¿Por qué no es de otra forma? ¿Por qué pueden amarse? ¿Qué hace que las personas se amen?
Yo sé que es natural, que ocurre todo el tiempo, pero no es que realmente sea así, nos “parece” que es así, lo hemos naturalizado y junto con ello ha dejado de asombrarnos que dicha magia se produzca.
En el fonfo, por qué es y no, más bien, no es.

viernes, agosto 25, 2006



Imbeciles en la Ciudad

Hoy sólo alegaré contra la pila de imbéciles que circulan libremente por esta ciudad.
  • Cuando uno quiere cruzar la calle y viene bajando un imbecil en su auto y tu esperas a que pase, ahí parada en la esquina y el imbecil dobla. Porqué coño no señalizó... porque es un imbecil. (Casi siembre son hombres)
  • La persona que va caminando adelante tuyo, no necesariamente muy lento, pero estás apurada y la quieres adelantar y como que esa persona justo se mueve para el lado por el cual la vas a adelantar, y luego para el otro y como que no sabe para dónde cresta va y menea para lado y lado tapándote el paso. Y ¿por qué no sabe para donde cresta va? Porque es un(a) imbecil.
  • La tropa de imbéciles que se ubican frente a la puerta del metro cuando este llega y se detiene junto al andén ¿cómo pretenden que baje la otra tropa de imbéciles (que por cierto bajan muy lento) del tren? Y no se mueven de donde están... porque son imbéciles.
  • Hay veces en que ocurre que la tropa de imbéciles que viene arriba del metro tiene todo el espacio para bajarse de forma fluida y RÁPIDA, pero no. Le piden permiso a un pie para mover el otro y cuando por fin logras subirte al tren, todos los asientos están ocupados... ODIO a los IMBÉCILES.

Por favor estimados, tengan un poco más de tino cuando transiten por la vía pública, no sean tan imbéciles. No hay cosa que me ponga de más mal humor que verme perjudicada por la imbecilidad de otro y estoy segura de que no soy la única.

domingo, agosto 20, 2006

Pieza, dulce pieza

Hoy ordené mi pieza. Quedó tan bonita, limpiecita, olorosa, armónica y renovada, que ahora sí que es un agrado entrar en ella. Me regalaron unos tulipanes amarillos en un macetero color verde, así que los puse sobre la cómoda, frente a mi cama para poder verlos todo el tiempo, ventilé y prendí un incienso.

Mi pieza era un asco, hedionda a caca y pipi de gato, era tanto el mal olor de esa caja de arena sanitaria saturada (porque no la cambiaba hacía ya más de un año) que todo el segundo piso de mi casa esta siendo invadido por el mal olor uff… Para colmo la cajita famosa estaba ubicada justo bajo la cómoda, cómo les explico el agrado que era buscar la ropa! La caja estaba tan hedionda que aunque no tenía nada de caca olía igual. Y el plumón de mi cama… lleno de pelos de gato, si hasta medio blanquizco se veía; acostarse era un estornudo y una sensación permanente de que hordas de pelos de gato vendrían a atacarme durante la noche alojándose en mi pulmón, que ya bastante tiene el pobre con los cigarros que me fumo al día (panorama nada alentador y muy desagradable). No había espacio dentro de mi pieza que no estuviese cubierto por ropa, papeles, cuadernos, bolsas con ropa nueva que aún no guardaba, diarios, de todo.

Boté un montón de cosas, sobre todo objetos cargados de malos recuerdos, de historias que es mejor olvidar, de falsedades, de toxicidad… eso es! Me deshice de un montón de cosas tóxicas, saqué la mierda de mi pieza en todo el amplio sentido de aquella palabra, no es que sea fanática de Feng-Shui o algo parecido, pero creo que nunca es bueno tener la pieza llena de mierda o con olor a mierda, es como tener una capa grosa de mierda en la vida y así… simplemente no se puede. También boté algunas cosas que, sin traerme clase alguna de recuerdos, ya no me interesaban, que ya no pegaban con el loock más “despejado” que quería dar a mi pieza. Y es que uno junta tanta cosa: “ay no… este detallito me lo regaló la prima, este otro la tía, esté mi hermana y esto otro lo hice yo misma”… el punto es que si las pones todas el ambiente se torna cacofónico, así que… a la cresta!!! SORRY!!! No es que no valore a la prima, la hermana, la tía o mis propias manualidades pero hay que aceptar que todas las cosas tienen un tiempo y cuando éste pasa ya ni el polvo se les puede quitar, se les adhiere con los años (aunque sacudas una vez a la semana). No entiendo cuál es afán de las personas y, principalmente de mí, de juntar tanto cachureo, tanta boleta, les juro que boté un kilo de boletas, claro que las papeletas de las cuentas, tanto del celular como de las casas comerciales, no las pude botar porque “¿y si después me quieren cobrar algo que yo ya pagué? No, mejor me aseguro y la guardo, además que tienen todos mis datos y me pueden estafar” Quién te va a querer estafar vo que no tenis ni donde caerte muerta!!...Esa es una de las tantas manías que heredé de mi vieja, son esa clase de lecciones de la vida que en verdad no las crees, pero como se les acopla es “por si acaso” se transforman casi en una especie de superstición. Igual que las tarjetas de crédito viejas o las direcciones que vienen en los sobres de las cartas que llegan a la casa, las corto como en mil pedazos “para que ningún mal intencionado vaya a cachar donde vivo”. Es súper loco todo este manojo de manías que en el fondo incentivan el cachureismo con frases como “no te da pena botarlo” Noooooo piedad!!! Pasa lo mismo con la ropa que ya no usas “ay no, no puedo deshacerme de esa polera, me la compró mi papá cuando cumplí 12” y resulta que tienes 22, no será como mucho. De hecho, para ser más exacta con los recuerdos y con los ejemplos, cuando yo era chica me encantaban las Barbies y una vez me dieron plata y me compre un par de revistas de Barbie con historietas, recetas y toda clase de artículos huevones para instalarte bien en “tu rol de niña mujer”. Tenía como 7 u 8 años. Terminé de leer las revistas (por cierto que las vi muchas veces) y las guardé en el cajón de mi velador… siguen ahí, sobrevivieron a este último orden que hice en mi pieza, pero la pensé, casi las boto, casi las destierro del velador en el que han vivido durante 15 años… ¡pero no fui capaz, fueron mi infancia, así que seguirán ahí por otros 15 años más! Junto a un libro con preciosas ilustraciones de cómo Dios creó al mundo que mi mamá le compró a una señora Testigo de Jehová, la Sra. Olguita, que muchas veces vino en las mañanas a hacerme clases de religión, sólo que yo nunca he sido de religiones. Pero en fin, fue una experiencia interesante. No todo tiene un tiempo en esta vida, a algunas cosas, ni el polvo las toca.

domingo, agosto 06, 2006

Bitácora tardía
de un carrete ya lejano


Hace como un mes atrás mi partner y yo disfrutamos de otra noche de sábado en el Bar Massivo de Vitacura, del que nos hemos hecho asiduas visitantes. Luego de un par de piscos sour en mi casa, pelo liso y labios rojos partimos rumbo hacia esta buena picá pa carretear en el barrio alto. Y la llamo picá por varias razones: una porque las mujeres entramos gratis toda la noche, todas las noches, el copete es barato y, a pesar de que la música es más o menos mala tirando para pésima, siempre está lleno de gente “webiando” y el ambiente se torna groooooooooovy!!!!!

En fin, pero volviendo al tema… llegamos al Massivo donde pedimos otro pisco sour, so… cuando logramos llegar a un estado que nos permitiese bailar, nos encaminamos hacia la pista y sin pescar a nadie bailamos hasta el cansancio. Una tras otra las canciones iban resonando, y realmente no me importaba nada, sólo bailar. Cuando nada ni nadie te importa, te sientes tan libre, que es como si realmente no estuvieses en este mundo, o como si fueses algo más allá de este mundo.

Luego de tres horas de bailar sin parar, partner y yo decidimos tomar un descanso. En ese momento se nos acerca un tipo, nos pregunta si se puede sentar en nuestra mesa, le decimos que no hay problema y al rato llega un amigo de él y para ese entonces todos estábamos conversando animadamente. Yo terminé conversando con T, el amigo que llegó después, era medio perno, pero yo dije filo… para conversar en buena onda está más que bien. Como había estudiado derecho, intuí que debía conocer bastante de filosofía, como yo algo conozco del tema, le hablé de Heidegger, luego pasamos por Kant y un poco de Nietzsche; el tipo se manejaba en filosofía y yo lo estaba pasando increíble (me encanta conversar!!), pero ojo!! Sin ninguna segunda intensión. En fin, después de la filosofía pasamos a la política internacional, economía internacional y la cuestión social en Chile. La verdad es que estaba gratamente sorprendida con el nivel de conversación que estaba entablando en un lugar como Massivo, donde la gente no va a conversar, va a bailar y a atinar con aquella persona con la que está bailando. En cambio yo estaba con un tipo no muy atractivo, pero simpático e inteligente, conversando de temas interesantísimos.

Cuando acabó la pachanga y Massivo encendió sus luces en señal de ¡MÁRCHENSE! Mi nuevo amigo se ofreció a llevarme a mi casa, ofrecimiento que yo acepté, ya que en estos tiempos nunca está demás ahorrarse las lucas del taxi, también me pidió el teléfono, y yo se lo di pensando en lo agradable que es conocer gente nueva, él me llamó en ese mismo momento para confirmar que el número estaba bien y me dio su mail para que yo lo agregara a msn. Y eso hice. El día lunes, lo agregué a msn, cuando me aceptó, obviamente lo saludé y me respondió con un ¿QUIÉN ERES? Bueno, en actitud comprensiva, le recordé quién era, a lo que él sólo contestó HOLA, yo también le dije hola, y luego de mucho rato sin hablarme se desconectó y nunca más lo volví a ver conectado… en días. O sea el muy patudo tuvo la desfachatez de desagregarme de msn… a mí… ¿qué se ha creído? Que yo lo iba a perseguir, o que me estaba pasando algún rollo con él, para nada, a mí sólo me interesaba la buena onda, una grata conversación, en una de esas tenía amigos minos!!!
Pero no… fui vilmente humillada por un nerd… no hay nada peor que eso. Jajá jajá, si por supuesto que hay cosas mucho peores. Igual lo pasé súper bien esa noche, así que Nerd… te agradezco la velada, los cigarros y la conversa.